miércoles, 26 de septiembre de 2012

XXIII JORNADAS DE ANIMACIÓN MISIONERA

 Las Delegaciónes de Misiones de Aragón organizaron los días 21, 22 y 23 de este mes, las XXIII Jornadas de Animación Misionera de las diócesis de Aragón. Una cita misionera en la que participaron equipos de animación misionera de parroquias y colegios, miembros de movimientos, voluntarios, sacerdotes, entre otros. El objetivo fue promover desde la reflexión teológica, la cooperación y la experiencia personal de los creyentes, qué es y qué significa la Iglesia Católica como comunión de las Iglesias particulares. En estos días también se profundizó en la importancia de las campañas misioneras, especialmente el DOMUND por su proximidad el 21 de octubre, pero también otras como la de Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. Se insistió especialmente en potenciar el compromiso de las Iglesias Diocesanas con la misión ad gentes.  
El viernes, primer día del encuentro, la diócesis de Huesca se encargó de dar la bienvenida a los participantes que iban llegando a la Casa de Espiritualidad Quinta Julieta de Zaragoza, donde han tenido lugar estas jornadas. La diócesis de Zaragoza fue la que se encargó de dirigir el segundo día que comenzó con la ponencia “La Misión ad gentes, paradigma de toda acción apostólica de la iglesia” que desarrolló el obispo de Huesca y Jaca, Mons. Julián Ruiz Martorell. El obispo también dio, por la tarde, la conferencia titulada “Puerta de la fe”.
El domingo, último día del encuentro y que estaba a cargo de la diócesis de Tarazona, se dedicó a la presentación de la campaña del DOMUND 2012. El director nacional de las Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil, fue el encargado de explicar a los participantes todo lo relacionado con este Domingo Mundial de las Misiones, el cartel, el lema “Misioneros de la fe”, y los materiales que se han preparado para la animación misionera en las diócesis. El obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, Mons. Alfonso Milián Sorribas, que poco después de este encuentro partía para la misión de Fô-Bouré, Benín, presidió la Eucaristía con la que concluyeron estas Jornadas.