Fruto de la inquietud de los jóvenes participantes en los Encuentros Misioneros de Jóvenes que anualmente organiza Obras Misionales Pontificias, y en coordinación entre OMP-Delegación Episcopal de Misiones y Pastoral Juvenil y Vocacional, ha nacido esta iniciativa que si bien ya se puso en marcha en abril de 2024 en la Parroquia de Cristo Rey (los últimos lunes de mes a las 19:00 h.) se ha ampliado al resto de Vicarías y Arciprestazgos de nuestra Archidiócesis.
El Rosario Juvenil Misionero Itinerante comenzó su andadura en el pasado mes de octubre en la Pquia de Ntra. Sra. del Portillo; en noviembre, en la Pquia. de Santa María Reina de los Mártires, acabando 2024 en la Pquia. de
Ntra. Sra. del Rosario. En febrero se ha celebrado en la Pquia. del Buen Pastor y el próximo 12 de marzo, los jóvenes estarán en Casetas en la Pquia. de San Miguel, así irá recorriendo todas las Vicarías durante el curso 2024-2025 los segundos miércoles de mes, incluyendo las Rurales.
Qué es el Rosario Misionero
El santo Rosario es una devoción mariana de las más antiguas y más conocidas entre el pueblo cristiano. Una tradición muy remota atribuye a santo Domingo de Guzmán, fundador de los Dominicos, la composición de este rezo. Pero fue el Papa san Pío V quien, con una Bula publicada en el año 1569, le dio la forma que se utilizó por más de cinco siglos, contemplando 15 misterios de gozo, dolor y gloria. El Papa Juan Pablo II , el 16 de octubre de 2002 en Carta apostólica «Rosarium Virginis Mariae» ha agregado al rosario tradicional 5 nuevos misterios llamados "misterios de luz".
El Rosario Misionero es una forma de oración que toma como base al Rosario tradicional, en la cual, por
intercesión de María, se pide al Padre por las intenciones y necesidades de todo el mundo. Es una oración
mariana universal y misionera, que consiste en rezar los cinco misterios de cada día teniendo presentes los
cinco continentes del mundo, pensando en la situación concreta de cada continente desde el punto de vista de
la evangelización y de la presencia cristiana, y orando por los misioneros y misioneras, por todos los agentes de
la evangelización, y por todos los que aún no conocen la Buena Nueva de la salvación, para que se abran a la
luz del Evangelio.
Está estructurado, al igual que el Rosario tradicional en cinco misterios, en cada uno de los cuales se pone
como intención a uno de los cinco continentes. Las cinco decenas tienen sendos colores, que representan a
cada uno de los cinco continentes desde el punto de vista misional, y recuerdan al que reza, la intención misional
de cada decena: